NOCHE DE OCTUBRE

The dance of the life tree. Eleni Karaindrou

Himno

Discípulo.- ¿Qué es, pues, lo que el hombre debe buscar en esta vida?

Maestro.- Puesto que la parte inteligente del hombre es de todas las suyas la mejor, lo que más le importa buscar es la ciencia; lo que de la ciencia es más necesario saber, es que se sepa a sí mismo; para que por esto sepa en verdad las otras cosas que están fuera de él, porque su esencia es comprenderlo y penetrarlo todo, y todas las cosas están sujetas a su potestad; con esto debe buscar también la ciencia de la causa final para la que ha sido creado, para que se aplique mucho a ella, pues que por esto se consigue la felicidad.

“Tú vives, más no desde un tiempo fijado, ni desde un momento conocido.
Tú vives, más no con espíritu ni alma, pues Tú eres alma para el alma.
Tú vives, pero no como la vida del hombre, a la vanidad comparable, que termina en polilla y gusano.
Tú vives, y el que alcance tu misterio hallará placer eterno, “comerá y beberá eternamente”.
Tú eres luz excelsa, te divisan los ojos de las almas puras, más las nubes de los pecados te ocultan de sus ojos.
Tú eres luz latente en este mundo y desvelada en el mundo visible “en el monte del Señor se verá”.
Tú eres luz eterna, los ojos de la mente por ti languidecen y se asombran, más “solo su parte extrema verán, no le contemplarán entero”.
(Salomón Ibn Gabirol (Málaga, 1021-1058) Fons Vitae)

Invocación

82:5 Pero ellos caminan en la oscuridad, faltos de inteligencia y comprensión, mientras vacilan los fundamentos de la tierra.. 82:6 Yo había pensado: “Ustedes son dioses, todos son hijos del Altísimo”.

Iluminarse

blake-revelation

El despertar de nuestra conciencia no llega intelectualmente, ni al leer un libro de autoayuda, ni al ver un documental; ni siquiera analizando y pensando horas y horas introspectivamente. Los libros y las enseñanzas nos dicen que se puede despertar pero los sabios de verdad no nos dicen cómo llegar a esa “iluminación”.

Jesús decía: “El que busca no debe dejar de buscar hasta tanto que encuentre. Y cuando encuentre se estremecerá, y tras su estremecimiento se llenará de admiración y reinará sobre el universo”.  Sin embargo, Eric Fromm nos advierte que “por lo general, hay mucha angustia antes de que se produzca esta experiencia, mientras que después se produce un nuevo sentimiento de fuerza y certidumbre”.  Tenemos que saber qué esperar, … dejar que aparezca como quiera. En lugar de perseguir la luz, simplemente dejamos que, espontánea y naturalmente, llegue, como un instante de lucidez y de descubrimiento.

El mundo y uno mismo aparecen con una luz distinta, todo es diferente. De repente, miramos nuestra vida con otros ojos.

Entendemos. Sentimos. Somos.

“Llega la mirada anulando la distancia, quien la recibe queda traspasado, raptado o fijado; fijado, si es la mirada de la luz. Y cuando la luz nos fija es que nos mira, y, al mirarnos, ¿se sabría decir lo que sucede? Y, por no saberlo decir, se borra: no crea memoria.
Y así, de esta mirada de la luz, nace, podría nacer, ha nacido una y otra vez un pensamiento sin memoria. Un pensamiento liberado del esfuerzo de la pasión de tener que engendrar memoria y, en su virtud, liberado también de toda representación y de todo representar.”
María Zambrano

Lo tóxico en grandes cantidades o el equilibrio entre pasión y razón

goya capri

En uno de los grabados de la serie “caprichos”, Goya escribió “el sueño de la razón produce monstruos”. La razón duerme y aparece lo irracional. Pero otra interpretación es posible: ¿podría la razón, llevada al extremo, producirlos también?

Con pasión y razón, caminamos por el mundo,
Sin pasión ni razón, encontraremos el rumbo.

“El árbol del conocimiento era el árbol de la razón.
Es por eso que probarlo
nos arrojó del Edén. Esa fruta
era para secar y moler hasta volverla un polvo fino,
un condimento para usar una pizca a la vez.
Probablemente Dios tenía pensado hablarnos
más adelante sobre este nuevo deleite.
Con él nos llenamos la boca,
atragantándonos de pero y cómo y si,
y de nuevo pero, sin saber.
Resulta tóxico en grandes cantidades, los vapores
se enrollaron en nuestras cabezas y alrededor nuestro
formando una nube densa que endureció como el acero,
un muro entre nosotros y Dios, Que era el Paraíso.
No es que Dios no fuera razonable, es que la razón
en semejante exceso era tiranía
y nos encerró entre sus límites, una celda pulida donde
se reflejaban nuestros propios rostros. Dios vive
al otro lado de ese espejo,
pero a través de la rendija donde la valla no alcanza
a tocar el suelo, se las arregla
para colarse – una luz que se filtra,
esquirlas de fuego, una música que se oye
luego se pierde, y luego se oye otra vez.”
Denise Levertov, Contraband

(Imagen: Francisco de Goya. Grabado de la Serie “Caprichos” nº 43. 1799. Biblioteca Nacional de España)

Más bellos en el otro o el ying y el yang

beato

En el siglo XII, en la región de Aquitania, el beato Roberto de Arbrissel, predicaba ante una comunidad de eremitas formada tanto por mujeres como por hombres. Las autoridades le solicitaron que se separaran por sexos. Fundó entonces una orden doble en el monasterio de Fontevrault. Se organizó incorporando en su seno distintos conventos: para monjes, para laicos, para mujeres célibes, viudas o para antiguas esposas de clérigos (y es que no fue hasta el concilio de Letrán en 1123 cuando se declaró oficialmente inválido el matrimonio de los sacerdotes).

Y es que, en los evangelios apócrifos, Jesús dice “Cuando seáis capaces de hacer de dos cosas una, y de configurar lo interior con lo exterior, y lo exterior con lo interior, y lo de arriba con lo de abajo, y de reducir a la unidad lo masculino y lo femenino, de manera que el macho deje de ser macho y la hembra, hembra; ….., entonces podréis llegar al reino de los cielos ».

¿Será por esa razón por la que el beato puso al frente del monasterio a una abadesa?

Una mujer y un hombre llevados por la vida,
una mujer y un hombre cara a cara
habitan en la noche, desbordan por sus manos,
se oyen subir libres en la sombra,
sus cabezas descansan en una bella infancia
que ellos crearon juntos, plena de sol, de luz,
una mujer y un hombre atados por sus labios
llenan la noche lenta con toda su memoria,
una mujer y un hombre más bellos en el otro
ocupan su lugar en la tierra. Si Dulcemente
Juan Gelman

(Imagen: Comentarios al apocalipsis, siglo X. Beato de Liébana. Monasterio de San Lorenzo del Escorial, Madrid.)

El frágil solsticio

fuego

Lo estático no existe. Lo perfecto, tampoco. Cuando llegamos a un extremo, comenzamos a descender hacia su contrario. El solsticio es a la vez principio y final de un nuevo ciclo. Es tan solo un efímero y frágil equilibrio. Porque es más fácil destruir un árbol cuando es tan alto que puede venirse abajo con la tormenta o cuando es joven y puede ser arrancado fácilmente con las manos, Platón defendía el punto medio como el mejor lugar de encuentro. Pero, como es inestable, es difícil no dejarse arrastrar hacia los bordes. Conocer e integrar el balanceo nos permite no ver el mundo en blanco o negro.

Era todo tan leve como el punto
más liviano del sol cuando amanece.
Era todo tan suave como el higo
picoteado de pájaros con sueño.
Era luz que se quiebra en tu sonrisa
suspendiendo sus frutos en la sombra.
Era todo tan tenue que cabía
en un adiós o en una bienvenida.
Era todo tan tuyo y tan ajeno
que se fue dispersando con la vida.
Carmen Alardín. Era todo tan leve como el punto

Millares de ojos

ojos

¿Qué es lo que realmente vemos?

  • Al contemplar una montaña busco senderos y calibro cuestas y desniveles porque me gustan los paseos. Sin embargo tú, que pintas acuarelas, descubres sombras y colores y aquél, que colecciona minerales, observa de qué están hechas las rocas. Pero, ¿no es acaso la misma montaña?
  • La piel de la cebolla es lisa y blanca, pero ¡qué de células, si la miramos por un microscopio! ¿cómo es que aparecen imperfecciones y heridas en una superficie que parecía tan lisa?.
  • Desde lo alto de un rascacielos las personas ya no son personas, son como hormigas o puntos de colores; pequeños seres en movimiento continuo, que se mueven sin ningún sentido. ¿Dónde queda, desde arriba, lo muy importantes y distintos que creemos que somos?
“A falta de aquello que desean ver,
mis ojos están hambrientos
y sólo pueden
sentir dolor.
Hubo una vez en que viví tras muros de cristal,
y mis ojos pertenecían
a una ética diferente
que, tímida, limaba los cantos
de todo lo que les encendía.
Normalmente, ver era
cuestión de descubrir
lo que existía bajo el cerebro.
Ahora mis ojos se han convertido
en una parte de mí expuesta
directa, en riesgo y abierta
a todos los viejos peligros.
Ahora veo
mucho mejor
y me duelen los ojos.”
Audre Lorde. Lentes de contacto

(Imagen : Etudes de l´oeil. Dessin de J.J. Lequeu. 1792. Biblioteca Nacional de Francia.)

NOCHE DE MAYO

techo de dendera

Tefillah
Por los que no se atreven a mirar las estrellas, ni la luna ni el cielo
porque les da miedo tropezar o encontrar lo que no querían…
Para que aprendan a no darse por vencidos, a vivir, a caerse y , finalmente, a levantarse.

“La gente no sabe ni escuchar ni hablar.
Oyen sin comprender; parecidos a los sordos. A ellos se aplica el proverbio: estando presentes están ausentes.
Para los que están despiertos, hay un solo y mismo mundo.
para las almas la muerte es convertirse en agua; para el agua la muerte es convertirse en tierra. Pero de la tierra proviene el agua, y del agua el alma.
Al alma pertenece el logos, que se acrecienta por sí mismo.
El pensamiento es común a todos.
A todos los hombres es concedido poder conocerse a sí mismos y pensar sabiamente.”
(Heráclito. Efeso (Turquía) 535 a. C – 484 a. C.. (Fragmentos))

(Imagen: techo del Templo de Déndera. Egipto)