En modo masa

View of Olympic Stadium and Spectators

En un instituto de Palo Alto, California, un carismático profesor puso en marcha un experimento para explicar el nazismo a sus alumnos y cómo los ciudadanos alemanes permitieron que el partido nazi exterminara a millones de judíos y otros llamados “indeseables”. Durante cinco días intentó recrear el ambiente que habían vivido jóvenes como ellos en la Alemania de principios de los años treinta. No les soltó ningún discurso pero les explicó que la clase iría mejor si funcionaban como grupo: la fuerza les vendría de la disciplina y la unión. Utilizó acción y símbolos: prácticas, ejercicios y saludos.

El movimiento, que denominó “la tercera ola” fue generando un poderoso sentimiento de pertenencia. El grupo se fue cerrando y haciéndose más agresivo; creció el rechazo y el enfrentamiento con los que se quedaban fuera y no querían participar.
Mientras, el profesor iba experimentando, él también, una creciente y gratificante sensación del poder.

“(..) En esa cerradura de los miedos
de pronto hay una llave que no entra.
Me convenzo, me afirmo con vosotros.
Pero duele también la mala suerte
de nunca estar ahí,
de no llegar a tiempo para verlo.
Resisto como un niño sin familia
esperando en la casa del extraño
que me dejen volar una cometa.”
Luis García Montero. La Cometa. A puerta Cerrada
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El no saber

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En el siglo XIV tuvo amplia difusión por Europa un libro titulado “La Nube del No Saber” escrito por un místico (o mística) inglés sin nombre. Su idea era que es necesario aprender a vivir en la nada. Dice que en nosotros hay dos personas: el hombre exterior, ese que llamamos el ego, que está sujeto a los caprichos y evasiones de la mente y del cuerpo, y el hombre interior, el verdadero ser.

“Permanece ciego durante este tiempo desechando todo deseo de conocer, ya que el conocimiento es aquí un obstáculo. Conténtate con sentir cómo despierta suavemente lo hondo de tu espíritu”. …

Adéntrate más allá de las nubes: encontraras estrellas.

(Imagen: Paysage. Joan Miró. 1976. Museo Reina Sofia. Madrid)

Soy yo en persona

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En francés la palabra “personne” tiene un doble significado: quiere decir “persona”, por tanto ser humano, pero también “nadie”, es decir ninguna persona.

Ser persona es pensar, con mi razón sin duda alguna, en que soy lo que ven los otros y lo que yo me pienso que soy. Por eso para ser persona, tengo que utilizar tan solo mi pensamiento.

El mundo está lleno de personas que se piensan sin mirar, sin escuchar, que hacen y tienen cosas, que están solas o en grupo. Cuando abrimos la puerta no encontramos a nadie. Sin la mirada del otro, yo tampoco me veo.

Sin ese que yo creo que soy y sin tener lo que tengo ¿quién soy?: … nada. Soy nadie en persona y por tanto soy ignorancia, inconsciencia, egocentrismo, insatisfacción y, sobre todo, miedo.

“Il n’avait peur de personne
Il n’avait peur de rien
Mais un matin un beau matin
Il croit voir quelque chose
Mais il dit Ce n’est rien
Et il avait raison
Avec sa raison sans nul doute
Ce n’ était rien
Mais le matin ce même matin
Il croit entendre quelqu’un
Et il ouvrit la porte
Et il la referma en disant Personne
Et il avait raison
Avec sa raison sans nul doute
Il n’y avait personne
Mais soudain il eut peur
Et il comprit qu’Il était seul
Mais qu’Il n’était pas tout seul
Et c’est alors qu’il vit
Rien en personne devant lui”

Jacques Prévert (Histoires, un beau matin)

(Imagen : Salterio de Gorleston, Inglaterra (Suffolk), 1310-1324, British Library. U.K)

NOCHE DE ENERO

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Invocación
Salmo 75:.7. Ciertamente ni de oriente ni de occidente, ni del desierto, vendrá la salvación

Himno

Más alto, aún más alto, eleva el pensamiento hasta que se pierda en lo incomprensible.
Más profundo, aún más profundo, haz bajar el pensamiento hasta que se pierda en lo insondable.
Más vasto, aún más vasto, extiende el pensamiento hasta que se pierda en lo inexplorable.
Más denso, aún más denso, contrae el pensamiento hasta que se pierda en lo impensable.
(…)
¡Oh hombre!
Dónde está la dulzura — ella está en Ti.
Dónde está la amargura — ella está en Ti.
Dónde está la felicidad — ella está en Ti.
Dónde está la miseria — ella está en Ti.
Dónde está la luz — ella está en Ti.
Dónde están las tinieblas — ellas están en Ti.
Dónde está el amor — él está en Ti.
Dónde está el odio — él está en Ti.
Dónde está el calor — él está en Ti.
Dónde está el frío — él está en Ti.
Dónde está el bien — él está en Ti.
Dónde está el mal — él está en Ti.
Dónde está la verdad — ella está en Ti.
Dónde está la falsedad — ella está en Ti.
Dónde está la sabiduría — ella está en Ti.
Dónde está la ignorancia — ella está en Ti.
Dónde está el cielo — él está en Ti.
Dónde está el infierno — él está en Ti.
Dónde está Dios — El está en Ti.
Dónde está la ilusión — ella está en Ti.
(Letanía de Randas. Swâmi Râmdas (Kerala (India) 1884-1963))

Salmo
“El cielo está dentro de ti” Atahualpa Yupanqui del Álbum: Quisiera tener un monte. Año: 1981. Sello: MICROFON Nº: SUP 80-145

Tefillah/ ruego
Por los que mendigan caricias y lisonjas,
por los que no tienen a quien llamar
y por los que se sienten solos aún rodeados de gente,
para que la misma soledad les de fuerza porque en ningún lugar se hará mundo sino dentro.

El frío del invierno

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Hay dos maneras de bajar al infierno: cuando la vida te envía una ola muy fuerte  o cuando bajas por ti mismo.

Del primer infierno se sale como del invierno: con flores. De la podredumbre de las hojas, del frío, la lluvia y la oscuridad, vuelve a brotar la vida, con más fuerza, más olor y más colores. Del segundo infierno es más difícil salir, porque es preciso descubrir primero por qué queríamos bajar y quemarnos por dentro. No es fácil indagar porque no quisimos afrontar el frío de nuestro invierno: las dificultades, las crisis, los abandonos y sobre todo, los miedos.

Pero lo que no sabíamos es que dentro del infierno, en lugar de fuego, descubriríamos hielo como en la Divina comedia de Dante. No hay calor, ni verdaderos sentimientos. No se puede llorar: no hay perdón posible. Quedan petrificadas las heridas, no se sienten los brazos, los pies, el cuerpo.

Solamente fría e imparable gobierna la mente …… y no necesita calor para funcionar.

NOCHE DE DICIEMBRE

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Tefillah /ruego
Por los que, de tanto creer en la materia y las leyes de la ciencia, dejaron de maravillarse;
para que consigan bajar la guardia y se dejen sorprender por la magia.
Para que descubran que está siempre presente, en el arte, en el cuerpo, en el cielo…. En el fuego

Salmo
«Pa’ Llegar A Tu Lado» . Enrique Bundury.
Autor: Lhasa de Sela.
Albúm Licenciado Cantinas. OCESA ,2011

Himno
¿Cómo podremos comprender la gran excelencia de los ángeles, nosotros que ni siquiera somos capaces de conocer la naturaleza de nuestra alma? Para nosotros en esta cuestión todo es misterio. ¿Qué es esa alma que puede animar una carne mortal, pero que es impotente para limitarse solamente a los pensamientos santos, esa alma que es a la vez tan fuerte y tan débil, tan grande y tan pequeña; esa alma que penetra en las verdades más ocultas, contempla las cosas celestes e inventa innumerables artes, tan maravillosas como útiles para la vida? ¿Qué es, pues, esa alma cuyo conocimiento se extiende a tantas cosas, y que, sin embargo, no sabe cómo ha sido hecha ella misma? (..)
Que mi alma se aparte de estas cosas, trascienda todo lo creado, corra y se eleve, vuele y atraviese el espacio (…) Que el espíritu se aleje de todo lo visible por los ojos, y de todo lo representable por la imaginación, y se eleve puro y simple, y en rápido vuelo, hasta el Creador de los ángeles, de las almas y de todo el universo. (..)
Esta luz que alumbra la tierra, y que está cerrada en el espacio, esta luz que termina con el tiempo y que la noche cubre de tinieblas, esta luz que es común a los hombres, a las bestias y a los más humildes gusanos, ¿qué es más que una verdadera noche en comparación con la luz suprema de Dios?
(San Agustín (Tagaste – Souk Ahras (Argelia), 354 –430) Soliloquios)

Nos limpiamos entrelazándonos

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Enlazados y desnudos buscamos juntos el calor en el frío invierno.
No calienta….. porque el fuego no está fuera.

El concepto de individuo aislado e independiente es una abstracción poco realista. Nada somos sin otros. Nos enlazamos para calentarnos. Nos reunimos a la salida del trabajo o nos conectamos a las redes sociales para lamernos las heridas mutuamente. Necesitamos mostrar nuestras cicatrices, curar las del amigo, dejarnos mecer un rato en otros brazos. Por mucho que el sistema ensalce al individuo es con otras personas con quienes mejor reímos, cantamos o bailamos.
Pero una comunidad puede ahogar la iniciativa del individuo. Podemos fundirnos y entrar en círculos donde, uniformados, dejamos de ser nosotros para ser solo grupo.

“iamo mortali mortalmente spaventati
tremiamo come volpi e cani
diventando la muta di noi stessi.
Basta un sogno sbagliato
e la luce rode dove non c’e’ riparo.
Sbandiamo tra gli oggetti sperando siano veri.
Stringiamo gli occhi provando a dormire in pieno giorno
dicendo: qui, e pensando là
offrendo sacrifici mentre spostiamo mobili
e tronchiamo con le forbici i gerani.
La sera allunghiamo i tavoli per gli ospiti
e dal legno cominciamo ad appassire.
Posiamo con cura i tovaglioli e dal lino si sollevano demoni.
Voltando la testa qui, pensiamo: là
come succede davvero a ogni inseguito.
Spalanchiamo finestre con la scusa del fumo. Il vento sa d’immondizia
ma è una tregua. Lo stesso vento nella bellezza è una rovina.
La saggezza ci confonde come cera.
Stentiamo a respirare.
Restiamo immobili
il sangue scatta tra la nuca e la schiena
torniamo serpi
ci puliamo intrecciandoci.”
Antonella Anedda

(Imagen: Manuscritos de San Miguel de Escalante. 945. Pierpont Morgan Library. N.Y. EE.UU.)