Otoño

GMF-151105_8995

Tefillah/ ruego

Por los que se aferran a posesiones y acumulan cosas, personas o ideas, para que, como los árboles en el otoño con sus hojas, aprendan a déjalas escapar..
para que entiendan, que volverán de nuevo si de verdad les pertenecen.

«Estábamos callados
esperábamos algo.
Llegaron las estaciones, una tras otra,
con frutos en los cestos y nieve en los ropajes.
Llegaron los árboles, los libros, los hijos.
También llegó la muerte,
con la boca llena de clavos,
y seguimos como siempre
ya que nunca aprendimos
a vivir sin milagros.
Isilik geunden
zer edo zer itxaroten.
Etorri ziren urtaroak, bata bestearen ondotik,
saskietan mertxikak eta soinekoetan elur-malutak.
Etorri ziren arbolak, liburuak, seme-alabak.
Etorri zen heriotza ere,
ahoa iltzez beterik,
eta artean legez iraun genuen
ez genuelako ikasi ahal izan
miraririk gabe bizitzen»
Miren Agur Meabe de Anzalaren kodea / El código de la piel.