Dust in the wind. Miércoles de ceniza

“Llora con cenizas sobre el pelo” como hacían griegos, egipcios y judíos en señal de duelo y en un día como hoy, nos recuerdan que no somos más que polvo. Entonces nos señalan en la frente con la ceniza de aquello que fue alegría, lo que ha quedado después de quemar las palmas y las ramas de olivo del muy lejano Domingo de Ramos.

Sin embargo, Jesús dijo ““Cuando oréis, no seáis como los hipócritas, a quienes les gusta orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las plazas, para que los vean los hombres. En verdad os digo que ya han recibido su recompensa. Tú, en cambio, cuando ores, entra en tu cuarto, cierra la puerta y ora a tu Padre, que está en lo secreto, y tu Padre, que ve en lo secreto, te lo recompensará.
Cuando ayunéis, no pongáis cara triste, como los hipócritas que desfiguran sus rostros para hacer ver a los hombres que ayunan. En verdad os digo que ya han recibido su paga. Tú, en cambio, cuando ayunes, perfúmate la cabeza y lávate la cara….” Mateo (6, 16-18)

Rezar y ayunar son solo para ti, para mirar más dentro sin las ataduras del cuerpo….

 

 

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NOCHE DE ENERO

muerdago

Invocación
Salmo 75:.7. Ciertamente ni de oriente ni de occidente, ni del desierto, vendrá la salvación

Himno

Más alto, aún más alto, eleva el pensamiento hasta que se pierda en lo incomprensible.
Más profundo, aún más profundo, haz bajar el pensamiento hasta que se pierda en lo insondable.
Más vasto, aún más vasto, extiende el pensamiento hasta que se pierda en lo inexplorable.
Más denso, aún más denso, contrae el pensamiento hasta que se pierda en lo impensable.
(…)
¡Oh hombre!
Dónde está la dulzura — ella está en Ti.
Dónde está la amargura — ella está en Ti.
Dónde está la felicidad — ella está en Ti.
Dónde está la miseria — ella está en Ti.
Dónde está la luz — ella está en Ti.
Dónde están las tinieblas — ellas están en Ti.
Dónde está el amor — él está en Ti.
Dónde está el odio — él está en Ti.
Dónde está el calor — él está en Ti.
Dónde está el frío — él está en Ti.
Dónde está el bien — él está en Ti.
Dónde está el mal — él está en Ti.
Dónde está la verdad — ella está en Ti.
Dónde está la falsedad — ella está en Ti.
Dónde está la sabiduría — ella está en Ti.
Dónde está la ignorancia — ella está en Ti.
Dónde está el cielo — él está en Ti.
Dónde está el infierno — él está en Ti.
Dónde está Dios — El está en Ti.
Dónde está la ilusión — ella está en Ti.
(Letanía de Randas. Swâmi Râmdas (Kerala (India) 1884-1963))

Salmo
“El cielo está dentro de ti” Atahualpa Yupanqui del Álbum: Quisiera tener un monte. Año: 1981. Sello: MICROFON Nº: SUP 80-145

Tefillah/ ruego
Por los que mendigan caricias y lisonjas,
por los que no tienen a quien llamar
y por los que se sienten solos aún rodeados de gente,
para que la misma soledad les de fuerza porque en ningún lugar se hará mundo sino dentro.

Lo tóxico en grandes cantidades

goya capri

Solo lo que es demostrado es verdadero. Como en otros tiempos lo fue la religión, ahora es la ciencia. Podríamos llegar a creer que la característica fundamental del hombre es que razona y que es el único animal capaz de construir abstracciones e ingenios. Pero el hombre es mucho más que eso….

Cuando vamos a una exposición sobre el paleolítico y miramos los objetos de nuestros más lejanos antepasados, además de lanzas y puntas de flecha, además de cuencos de barro nos preguntamos ¿por qué razón dibujaron y grabaron ese bonito ciervo en el mango? ¿Qué razón tendrían para pintar de colores el borde de las vasijas? ¿Para qué servían esas pequeñas figuras de barro de mujeres de formas redondeadas adornadas de collares?

Por la dictadura de la razón, abandonamos hace tiempo aquello que nos iluminaba por dentro, la energía de vida, la fuerza de crear con pasión. Dejamos de lado los animales, los colores y las figuras de barro y nos dedicamos solo a pensar, medir y calcular. Dejamos de estar enteros.

Entonces, cuando ya solo quedan cosas y máquinas, la razón y la ciencia, aparece el miedo.

The tree of knowledge was the tree of reason.
That’s why the taste of it
drove us from Eden. That fruit
was meant to be dried and milled to a fine powder
for use a pinch at a time, a condiment.
God had probably planned to tell us later
about this new pleasure.
We stuffed our mouths full of it,
gorged on but and if and how and again
but, knowing no better.
It’s toxic in large quantities; fumes
swirled in our heads and around us
to form a dense cloud that hardened to steel,
a wall between us and God, Who was Paradise.
Not that God is unreasonable – but reason
in such excess was tyranny
and locked us into its own limits, a polished cell
reflecting our own faces. God lives
on the other side of that mirror,
but through the slit where the barrier doesn’t
quite touch ground, manages still
to squeeze in – as filtered light,
splinters of fire, a strain of music heard
then lost, then heard again.
Denise Levertov

(Imagen: Francisco de Goya. Grabado de la Serie “Caprichos” nº 43. 1799. Biblioteca Nacional de España)

El frío del invierno

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Hay dos maneras de bajar al infierno: cuando la vida te envía una ola muy fuerte  o cuando bajas por ti mismo.

Del primer infierno se sale como del invierno: con flores. De la podredumbre de las hojas, del frío, la lluvia y la oscuridad, vuelve a brotar la vida, con más fuerza, más olor y más colores. Del segundo infierno es más difícil salir, porque es preciso descubrir primero por qué queríamos bajar y quemarnos por dentro. No es fácil indagar porque no quisimos afrontar el frío de nuestro invierno: las dificultades, las crisis, los abandonos y sobre todo, los miedos.

Pero lo que no sabíamos es que dentro del infierno, en lugar de fuego, descubriríamos hielo como en la Divina comedia de Dante. No hay calor, ni verdaderos sentimientos. No se puede llorar: no hay perdón posible. Quedan petrificadas las heridas, no se sienten los brazos, los pies, el cuerpo.

Solamente fría e imparable gobierna la mente …… y no necesita calor para funcionar.

La traición y el corazón congelado

dante

En la Divina Comedia de Dante, en el noveno infierno, cerca ya del centro de la Tierra, curiosamente, no hay fuego sino un inmenso lago de hielo. Es un lugar extraño y gélido con muchos silencios.

En el último círculo están los traidores: y lo son porque tenían el corazón frío. No lloran porque el entumecimiento no les deja, andan boca abajo, amoratados. En sus rostros no hay expresión: la perdieron cuando dejaron de tener sentimientos. No se sabe exactamente bien a quien traicionaron, a sus hijos, a sus hermanos, a sus reyes,…… o a sí mismos.

Es el último de los infiernos, el más profundo.

“Dicen que soy un ángel
y, peldaño a peldaño,
para alcanzar la luz
tengo que usar las piernas.
Cansado de subir, a veces ruedo
(tal vez serán los pliegues de mi túnica),
pero un ángel rodando no es un ángel
si no tiene el honor de llegar al abismo.
Y lo que yo encontré en mi mayor caída
era blando, brillante;
recuerdo su perfume,
su malsano deleite.
Desperté y ahora quiero
encontrar la escalera,
para subir sin alas
poco a poco a mi muerte.”
Manuel Altolaguirre. Para alcanzar la luz

(Imagen: Ilustración para la divina comedia. Dante. Bri1477-1482 Roma. Biblioteca Apostólica Vaticana)

Una estrella brilla dentro

ojo book of hour
Para ser grande, sé entero: nada
tuyo exageres o excluyas.
Sé todo en cada cosa. Pon cuanto eres
en lo mínimo que hagas.
Por eso la luna brilla toda
en cada lago, porque alta vive.
De heterónimo Ricardo Reis, Fernando Pessoa. Oda

Dice Jesús en los evangelios que “quien sea conocedor de todo, pero falle en el conocimiento de sí mismo, falla en todo”. El individuo que no está seguro de sí mismo buscará en las relaciones una solución a su vacío. Pero éstas, construidas desde esa búsqueda de completitud, nos dejaran siempre insatisfechos.

Por eso, el segundo mandamiento “amarás a tu prójimo como a ti mismo” precisa que uno se quiera porque si no es así, amar a los demás no es posible.

(Imagen: Detalle. Book of Hours Flanders, probably Bruges c. 1510-1520, MS 1058-1975 Fitzwilliam Museum)