Ni sabes, ni tienes, ni eres

img_20150730_123925

La palabra desierto viene del verbo “deserere”, que significa olvidar o abandonar.
En el desierto no hay guías, solo sol y arena. Es el espacio sin espacio, sin caminos, …. Desnudez. Soledad. Sequedad. Calor y frío.

En el desierto no hay nadie, solo yo con mis espejismos, es decir con mis demonios y mi mente, llena de lo que se llama “tentaciones”.

En el desierto solo nos guían las estrellas. Quizás por eso en él todo se manifiesta y nos ocurren cosas aunque no nos demos cuenta: ……

Hay veces que me gustaría adentrarme en el desierto.

“Para venir a gustarlo todo
no quieras tener gusto en nada.
Para venir a saberlo todo
no quieras saber algo en nada.
Para venir a poseerlo todo
no quieras poseer algo en nada.
Para venir a serlo todo
no quieras ser algo en nada.
Para venir a lo que gustas
has de ir por donde no gustas.
Para venir a lo que no sabes
has de ir por donde no sabes.
Para venir a poseer lo que no posees
has de ir por donde no posees.
Para venir a lo que no eres
has de ir por donde no eres.
Cuando reparas en algo
dejas de arrojarte al todo.
Para venir del todo al todo
has de dejarte del todo en todo,
y cuando lo vengas del todo a tener
has de tenerlo sin nada querer.
En esta desnudez halla el
espíritu su descanso, porque no
comunicando nada, nada le fatiga hacia
arriba, y nada le oprime
hacia abajo, porque está en
el centro de su humildad.”
San Juan de la Cruz. Monte de perfección

(Imagen: Quram)

Anuncios