El amor que no brinca o las parejas a la pata coja

pintura fenicia baile

Para participar en una carrera de parejas a la pata coja es preciso:
1º. Tener una pareja,
2º. Poner un pie de cada uno junto al pie del otro y atarlos fuerte con un pañuelo,
3º. Sujetarse bien el uno al otro,
4º. Correr los dos al mismo ritmo.

Si uno tropieza, caen los dos; si uno va deprisa, el otro debe seguirle, si uno se para, el otro también…. De lejos parecen uno solo con tres pies. Pueden ir deprisa y ganar la carrera, ….. porque encajan como dos piezas de un puzzle: uno complementa a otro. Desde fuera parece la pareja perfecta. Pero dice Ibn Hazm que las cosas llevadas hasta el límite producen los efectos contrarios. Si apretamos mucho tiempo la nieve, quema. Podemos llorar de risa y temblar de alegría. De tan compenetrados, de tan fusionados, nos quemamos. Entonces, cuando la pareja se rompe, ninguno de los dos sabe ya caminar solo, llevan años a la pata coja, llevan años sujetándose el uno al otro.

(…)
«Morimos, lo sabemos, lo ignoran, nos morimos
entre los dos, ahora, separados,
del uno al otro, diariamente,
cayéndonos en múltiples estatuas,
en gestos que no vemos,
en nuestras manos que nos necesitan.»

Jaime Sabines, No es que muera de amor, muero de ti

Andar juntos y distraidos

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El jardín de las delicias de El Bosco es uno de los cuadros más famosos del Museo del Prado. En la tabla central las parejas navegan en cristalinas y transparentes burbujas en un mundo de pájaros, agua y cúpulas de colores. Todos sonríen y, unidos, van ascendiendo progresivamente hacia lo alto del cuadro. Es el camino para llegar a la tabla de la derecha, al paraíso.

Cuando llega el amor, descubrimos nuevos mundos. De pronto, desde la mirada del otro, el paisaje tiene tonalidades diferentes. Nosotros también le mostramos detalles que no conocía. El mundo se muestra diferente y más completo.

Pero poco a poco, al seguir andando comenzamos a mirarnos el uno al otro. Comparo su mochila y su cansancio con los míos y vamos  interpretando. Imaginamos qué puede estar sintiendo, entonces… , en lugar de disfrutar y construir juntos, procuramos acompasar nuestro ritmo al suyo…… Ya no miramos juntos.

«They walked through street after street, conversing and laughing; they conversed and laughed to give substance and weight to the most gentle of ecstasies which was the happiness of their thirst. (….)
Until everything transformed itself into denial. Everything transformed itself into denial when they craved their own happiness. Then began the great dance of errors. The ceremonial of inopportune words. He searched and failed to see; she did not see that he had not seen, she who was there in the meanwhile. He who was there in the meanwhile…. Everything went wrong, and there was the great dust of the streets, and the more they erred, the more they craved with severity, unsmiling. All this simply because they had been attentive, simply because they were not sufficiently distracted. Simply because suddenly becoming demanding and stubborn, they wanted to possess what they already possessed. All this because they wanted to name something; because they wanted to be; they who were.»
Clarice Lispector, The Foreign Legion. Because They Were Not Distracted. 

(Imagen: El Bosco. Tríptico de la Delicias o Millenuim. 1504. Museo del Prado. Madrid)