Nadie en persona

camara 023En francés la palabra “personne” tiene un doble significado: quiere decir “persona”, por tanto ser humano, pero también “nadie”, es decir ninguna persona.
Ser persona es pensar, con mi razón sin duda alguna, en que soy lo que ven los otros y lo que yo me pienso que soy. Por eso para ser persona, tengo que utilizar tan solo mi pensamiento.
El mundo está lleno de personas que se piensan sin mirar, sin escuchar, que hacen y tienen cosas, que están solas o en grupo. Cuando abrimos la puerta no encontramos a nadie. Sin la mirada del otro, yo tampoco me veo.
Sin ese que yo creo que soy y sin tener lo que tengo ¿quién soy?: … nada. Soy nadie en persona y por tanto soy ignorancia, inconsciencia, egocentrismo, insatisfacción y, sobre todo, miedo.
Dicen los sufís que la sabiduría es estar en el mundo sin ser del mundo. No dejarse llevar por uno mismo, ni para ser diferente, ni para ser de un grupo. Porque al final es lo mismo, es la mirada del otro sobre la que yo me construyo. ¿Cómo romper esta identificación?

No tenía miedo de nadie
No tenía miedo de nada
Pero una mañana una bella mañana
Creyó ver algo
Pero se dijo no es nada
Y tenía razón
Con su razón sin duda alguna
No era nada
Pero la mañana de esa misma mañana
Creyó escuchar a alguien
Y abrió la puerta
Y la cerró diciendo Nadie
Y tenía razón
Con su razón sin duda alguna
No había nadie
Pero de pronto tuvo miedo
Y comprendió que estaba solo
Pero que no estaba “todo” solo
Y fue entonces cuando vio
A nadie en persona frente a él

Jacques Prèvert. Un beau matin

(Imagen: Salterio de Gorleston, Inglaterra (Suffolk), 1310-1324, British Library. U.K)

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Semillas

He sembrado semillas de tomate, de pequeños tomates que en francés se llaman “pommes d´amour”. Puse tierra, abono y los he regado. Tan solo con dos pellizcos de semillas han salido casi cien plantas. Crecen rápido pero he observado que aquellos que están más cerca de la luz crecen más fuertes y altos.

Además de cuidados, atención y educación, los niños pequeños, para crecer, necesitan sol. No basta con cuidar y atender a nuestros hijos, ni siquiera con dar mimos y besos. Los niños para crecer necesitan tener confianza en la vida; sentir que el mundo es bonito, interesante y cálido.

Dice Jung que “nada tiene una influencia psicológica más fuerte en su ambiente y especialmente en sus hijos que la vida no vivida de un padre”. Solo quien ama la vida puede transmitir energía positiva.

“Aunque todos se esfuerzan por salir de sí mismos
Como de la prisión que les odia y encierra,
Existe un gran milagro en este mundo:
Yo lo siento: se vive toda vida”

Rainer Maria Rilke

(Imagen: Detalle de la Iglesia de San Vicente de Labuerda, Sobrarbe Huesca)

Ya no será o el final de un amor

Desesperada por la partida de Eneas, Dido, reina de Cartago, decide suicidarse y se clava en el pecho la espada de éste. Virgilio cuenta cómo los dioses enviaron a Iris, con sus alas azafranadas y su estela de mil colores, para ayudarla a morir. Iris le corta el cabello y en ese momento “todo el calor de Dido se desvanece y su vida se disipa en los vientos.”

El final de un amor puede ser de fuego, será una explosión de energía concentrada, de rabia y reproches callados mucho tiempo que de pronto absorben toda materia. Todo se quema a su paso. Todo se convierte en cenizas, todo queda de color negro, sin agua, sin ramas….. Solo hizo falta una pequeña chispa para que de pronto todo ardiera.

Si fuera de tierra enfurecida, cuando se mueve, puede hacerlo de golpe o poco a poco. Sin embargo siempre acaba socavando los cimientos y derribando las casas. Perdemos el equilibrio, no sabemos dónde poner los pies, porque debajo de nosotros el suelo no nos sostiene, lo que creíamos más sólido cae y debemos tener cuidado para no ser aplastados por trozos fragmentados y rotos de lo que habíamos construido.

Un final como el viento es violento. Llega de pronto, sin control, sin causa aparente. Vuelan recuerdos, papeles, .. También  se lleva  los techos, pero no caen, los levanta de golpe. Con el viento huracanado no podemos hablar: todo son ruidos y golpes. Todo queda astillado, lleno de filos cortantes.

¿Y si nos inunda?. No podemos respirar, ahoga suavemente. Podíamos haberlo visto llegar pero no siempre nos damos cuenta (incluso construimos en zonas fácilmente inundables). El lodo lo cubre todo. Todo está manchado y podrido.

Pero tras un incendio vuelven a salir las flores, más bellas; las casas nuevas tras el movimiento de tierras son más sólidas; la inundación hace las tierras  más fértiles, y si es un tornado, …. ¿ Acaso no puede elevarnos un remolino?

“Ya no soy más que yo
para siempre y tu
ya
no serás para mí
más que tu. Ya no estás
en un día futuro”
Idea Vilariño

Imagen: Muerte de Dido. Le Roman de la rose, 1405. Los Angeles, J. Paul Getty Museum

Cuidar el jardín cada día

gardening

Decía Teresa de Jesús que el alma del hombre es como un castillo, en cuya interioridad, grande como el cielo, hay muchos aposentos. Para avanzar, y llegar a lo más profundo hay que ir atravesando distintas moradas. En ocasiones, no sabemos cómo seguir porque las puertas de las distintas habitaciones están cerradas. Nadie viene a ayudarnos: no aparece un ángel en mitad de la noche ni desciende una luz como una nube y nos rodea para indicarnos el camino. Solo tenemos lo que hemos aprendido pateando el polvo, saltando charcos y subiendo y bajando cuestas pero nos basta para saber por dónde  seguir avanzando.

Atravesar el castillo requiere disciplina y trabajo diario. Bien lo saben los que hacen el camino de Santiago: solamente se llega al final caminando paso a paso.

Somos jardineros que nos hemos quedado sin
flores…
No se puede plantar ninguna hierba medicinal
de ayer para mañana.
Nelly Sachs

ImagenTacuinum Sanitatis. 1390-1407. Akademische Druck Graz, Austria

Yo sí te creo, hermana.

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Si  los cinco hombres la hubieran rodeado en un portal para robarla, el delito hubiera sido robo con intimidación pero fue una violación en grupo… En este caso, los jueces dicen que no hubo intimidación porque no hubo violencia y por lo tanto no hubo agresión.

Y es que la sexualidad en este país siempre ha sido tabú. Freud decía que allí donde hay un tabú hay una ambivalencia, un asunto que intranquiliza, entre la tentación y el miedo.

¿Y para la víctima?

Es la vergüenza.  Hay mucho dolor de aquél que calla y muere con ello dentro. Es el duelo secreto porque el que conoce la verdad no olvida, sabe que aquello que dice la jurisprudencia no es cierto. Llevará por siempre una pena. Una pena de silencio.

Esa puerta de mármol, esa losa
que cae sobre mi alma
si ando, donde me voy dejando
nudillos, nudos, manos…
Paloma Palao
Imagen:  Adulterio. Libro manuscrito. Siglos XIII-XIV. Biblioteca Central de Zúrich 

Viaje a Itaca

AUN-APRENDO1El burro pasó su vida dando vueltas alrededor de una rueda de molino;  cuando lo desuncieron se encontraba exactamente en el mismo sitio. “Hay hombres que hacen mucho camino sin adelantar un paso en dirección alguna. Al verse sorprendidos por el crepúsculo no han divisado ciudades, ni aldeas, ni creación, ni naturaleza, ni potencia, ni ángel”. ( Evangelio de Felipe)

El camino empieza al dar el primer paso. Lo que importa no es a donde vamos, sino qué vamos mirando y la dirección que tomamos en cruces y semáforos. Cuando tropezamos o sufrimos una caída, es que estábamos distraídos, mirando para otro lado.

Mas no apresures nunca el viaje.
mejor que dure muchos años
y atracar, viejo ya, en la isla,
enriquecido de cuanto ganaste en el camino
sin aguardar a que Itaca te enriquezca.
Constantinos Kavafis

(Imagen: Francisco de Goya. Grabado de la serie Burdeos. nº 54. 1826. Museo del Prado -Madrid)

¿Cómo escuchar el verdadero silencio?

rosicrucianmuseum,SanJose,May-2005,124

Aprender a meditar es difícil porque, cuando ya estoy preparada pasan los coches, suena la nevera, se escuchan pasos en el piso de arriba,…

Los antiguos maestros hindúes dicen que el meditador debe adentrarse más allá de los siete ruidos: el de un río, una campana, una vasija de bronce, las ruedas de un carruaje, el croar de las ranas, la lluvia y el sonido de un hombre al hablar en una caverna. Más allá de todos, y habiéndose asentado en la insonora no-palabra, los sonidos, los de dentro y los de fuera, ya no se distinguen. Quedan disueltos igual que las distintas flores se pierden en el sabor único de la miel.

(Imagen: Estatua egipcia. Rosicrucium Museum San José (California) EE.UU)