Iluminarse

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El despertar de nuestra conciencia no llega intelectualmente, ni al leer un libro de autoayuda, ni al ver un documental; ni siquiera analizando y pensando horas y horas introspectivamente. Los libros y las enseñanzas nos dicen que se puede despertar pero los sabios de verdad no nos dicen cómo llegar a esa “iluminación”.

Jesús decía: “El que busca no debe dejar de buscar hasta tanto que encuentre. Y cuando encuentre se estremecerá, y tras su estremecimiento se llenará de admiración y reinará sobre el universo”.  Sin embargo, Eric Fromm nos advierte que “por lo general, hay mucha angustia antes de que se produzca esta experiencia, mientras que después se produce un nuevo sentimiento de fuerza y certidumbre”.  Tenemos que saber qué esperar, … dejar que aparezca como quiera. En lugar de perseguir la luz, simplemente dejamos que, espontánea y naturalmente, llegue, como un instante de lucidez y de descubrimiento.

El mundo y uno mismo aparecen con una luz distinta, todo es diferente. De repente, miramos nuestra vida con otros ojos.

Entendemos. Sentimos. Somos.

“Llega la mirada anulando la distancia, quien la recibe queda traspasado, raptado o fijado; fijado, si es la mirada de la luz. Y cuando la luz nos fija es que nos mira, y, al mirarnos, ¿se sabría decir lo que sucede? Y, por no saberlo decir, se borra: no crea memoria.
Y así, de esta mirada de la luz, nace, podría nacer, ha nacido una y otra vez un pensamiento sin memoria. Un pensamiento liberado del esfuerzo de la pasión de tener que engendrar memoria y, en su virtud, liberado también de toda representación y de todo representar.”
María Zambrano

7 comentarios en «Iluminarse»

  1. Sospecho que cuando genuinamente se vea la iluminación puede que no se reconozca por tener una idea preconcebida y equivocada de ella. A mi juicio, la práctica consiste en apreciar el espiritu propio de cada instante, a partir de ahí se puede tener conocimiento de sí, y del conocimiento puede surgir el amor; porque no se puede amar lo que no se conoce. Además, la luz, aunque siempre tiene la misma naturaleza, va cambiando constantemente de intensidad y de matices que pueden engañar.

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