Tomé la vida por un vaso

camara 053

En una novela de Haruki Murakami , un ama de casa, con una vida absolutamente monótona pero segura, de pronto pierde el sueño y deja de dormir durante diecisiete días. Se pasa las noches bebiendo coñac, comiendo chocolate y devorando, fascinada, las novelas de Tolstoi y Dostoievski.

Sabemos que por mucho que bebamos de las ofrendas que salen por la tv nunca estaremos saciados. Nos llenan, nos embriagan, pero luego desaparecen. El sistema actual necesita de la insatisfacción y de la obsolescencia y por tanto que sigamos siempre deseando.

Sin embargo, el principio del placer, del que tanto escribió Freud, es también búsqueda de felicidad, y por tanto elemento esencial para movilizar la energía de vida. Nos gusta perdernos en una novela, escuchar una melodía o volar con un beso; nos llena de vida, de fuerza. Todas estas sensaciones nos ayudan a vivir,….pero no deberían ser las que nos llenen porque, como la rosa más bella, poco duran.

«Alguien trajo una rosa
hace ya algunos días, y con ella
trajo también algo de luz,
yo la puse en un vaso y poco a poco
se ha apagado la luz y se apagó la rosa.
(…)
Y he buscado en la sombra de esta tarde
esa luz de aquel día, y en el polvo
que es ahora la flor, su antiguo aroma,
y en la sombra y el polvo ya no estaba
la sombra de la mano que la trajo.
Y ahora veo que la dicha, y que la luz,
y todas esas cosas que quisiéramos
conservar en el vaso,
son igual que las rosas: han sabido los días
traerme algunas, pero
¿qué quedó de esas rosas en mi vida
o en el fondo del vaso?»
Vicente Gallego- Variación sobre una metáfora barroca. Los ojos del extraño

(Imagen: Li Livres dou Santé. Aldobrandino de Siena. siglo XIII. British Library. U.K.)

2 comentarios en «Tomé la vida por un vaso»

  1. De acuerdo con la filosofía de Siddartha Gautama el origen del sufrimiento es el deseo y el camino es el desapego, puedo estar de acuerdo en teoría, pero no me siento preparada para una vida sin placeres o deseo. No podría privarme de leer o escribir, no estaría aquí agradeciendo la reflexión que me llevo hoy.

    Le gusta a 2 personas

  2. La felicidad es tan solo un instante, enseguida se desvanece en el tiempo y continuamos la búsqueda de otro instante y así vamos llenando la vida de esos pequeños momentos que nos ayudan a sobrevivir.
    El poeta lo dice muy bien en su poema, la rosa empezó a morir en el mismo instante que llenó de luz la estancia, como la felicidad…
    Un abrazo.

    Le gusta a 2 personas

Los comentarios están cerrados.