Quien ama la quietud ama una tierra

IMG_20160913_202121

Para conocernos hay que mirar la tierra roja, el mar, los frutos y la luz… todas esas cosas que, aunque no son exactamente las mismas, permanecen siempre. Se transforman sin perderse. Los huertos y los surcos parecen nuevos cada año pero siguen siendo los mismos aunque hayan sido labrados por otros hace ya mucho tiempo. Nuevas viñas, otras casas, …. pero las mismas arrugas en rostros morenos castigados por el sol y las mismas manos ásperas.

Los que vinieron primero bañaron de leyendas las tierras, de causas y de explicaciones. Nos dejaron imágenes de sufrimiento, tambores y cada vez menos árboles. Pero un pueblo no es, está. Lo que hace, es ocupar un espacio. Por eso evoluciona, crece y se transforma. Nuestras vidas no son idénticas a las de los que nos precedieron pero tampoco son mucho más diferentes, según cómo se mire. Heredamos el pasado, pero también podemos cambiar el presente. Si, la amargura nos arrebató el amor de hombre. ¿Por qué no buscarlo, en los mismos surcos, con nuestras nuevas manos?

“Si lo que un hombre quiere es conocerse,
la tierra roja mire, el mar brumoso.
Con sol y barro ha germinado el surco,
urdido sin descanso por la vida.
Arda su corazón entre los símbolos,
acaso nunca escritos, pero firmes
en el lento fluir de las costumbres.
Si lo que un hombre quiere es contemplarse
en el espejo blando de sus frutos,
celebre el sueño fértil de la luz
que baña con leyendas su memoria.
No fue inútil su viaje, ni la casa que
construyeron en vano los que huyeron
de la noche cerrada y de los monstruos.
Quien ama la quietud ama una tierra.
Si un hombre, en el cansancio de sus manos,
en la mirada hueca de sus ojos,
lo que quiere es tan sólo conocerse,
busque su rostro seco entre los surcos
maduros de los huertos y las olas.
Encontrará su patria derramada
entre olivos, cisternas y viñedos,
sobre la amarga piedra del sarcófago”
Vicente Valero. Conocimiento
Anuncios

4 comentarios en “Quien ama la quietud ama una tierra”

Los comentarios están cerrados.