Letanías al atardecer

Codex_Las_Huelgas

En algunas religiones, para llegar al silencio interior se repiten sonidos. Se cantan mantras o letanías para concentrar todo sonido en una nota, en un tempo. Después con la última vibración y los labios cerrados disfrutaremos de la música callada, de la soledad sonora. Pero el verdadero silencio solo empieza con el sonido del latir del corazón y del aire que entra en los pulmones.

San Juan de la Cruz nos dice que para escuchar el silencio hay que “cerrar los sentidos con uso e inclinación de soledad y olvido de toda criatura y de todos los acaecimientos, aunque se hunda el mundo ”. Nada entra, solo el aire silencioso del universo…..

Salvo quizás, el canto de los grillos.

Que respirar en paz la música no oída
sea mi último deseo, pues sabed
que, para quien respira
en paz, ya todo el mundo
está dentro de él y en él respira.
Antonio Colinas, letanías del ciego que ve

(Imagen: Codex Musical de Las Huelgas (Burgos, Monasterio de Las Huelgas, Codex IX)

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