Semillas

He sembrado semillas de tomate, de pequeños tomates que en francés se llaman “pommes d´amour”. Puse tierra, abono y los he regado. Tan solo con dos pellizcos de semillas han salido casi cien plantas. Crecen rápido pero he observado que aquellos que están más cerca de la luz crecen más fuertes y altos.

Además de cuidados, atención y educación, los niños pequeños, para crecer, necesitan sol. No basta con cuidar y atender a nuestros hijos, ni siquiera con dar mimos y besos. Los niños para crecer necesitan tener confianza en la vida; sentir que el mundo es bonito, interesante y cálido.

Dice Jung que “nada tiene una influencia psicológica más fuerte en su ambiente y especialmente en sus hijos que la vida no vivida de un padre”. Solo quien ama la vida puede transmitir energía positiva.

«Aunque todos se esfuerzan por salir de sí mismos
Como de la prisión que les odia y encierra,
Existe un gran milagro en este mundo:
Yo lo siento: se vive toda vida»

Rainer Maria Rilke

(Imagen: Detalle de la Iglesia de San Vicente de Labuerda, Sobrarbe Huesca)